El ancestro del gato de Bengala es un pequeño felino de Asia de nombre cientifico Prionailurus Bengalensis y lo encontramos en desde el Nepal hasta la Siberia, China y Indochina.


El Bengalí solo mantiene de su ancestro la apariencia de pequeño leopardo.


El gato de Bengala es tierno, afectuoso y protector. Generalmente es muy cercano a su amo y su familia llevándose bien con niños y otros animales. Es un gato muy inteligente y curioso, siempre buscando nuevas cosas por explorar.


El Bengalí, como la mayoría de gatos de pelo corto, es activo y dinámico, con buena masa muscular por desarrollar. Es muy ágil y dotado de un gran salto, que le permite ser un gran cazador.


El gato de Bengala es una raza relativamente nueva; creación del hombre por su afán de poseer un pequeño leopardo domestico.

 

Léonidas nuestro pequeño gato de Bengala

 

Historia de la raza

 

El gato de raza Bengala empieza su historia por casualidad en Arizona el 1963: Jean Mill, una joven genetista americana apasionada por los gatos, adopto una hembra Prionailurus Bengalensis y la junto con un macho domestico.


Para su primer nacimiento híbrido, Milles utilizo un leopardo procedente de India. Hay muchas subespecies de Prionailurus Bengalensis que se diferencian por pequeños detalles de manto, tamaño, pelo o color. Para esta primera unión poco común nació una hembra llamada Kin-kin. Poca continuidad tuvo el proyecto.


Varios años después Mill se instaló en California donde la universidad de Davis le propuso ocho hembras nacidas del cruce entre un gato domestico y Prionailurus Bengalensis, para el estudio de la leucemia, ya que se creía que este pequeño leopardo poseía una inmunidad natural contra esta enfermedad.


Varias razas fueron elegidas para crear las primeras generaciones de gato de bengala Mau Egipcio, Short hair americano, Burmés i Siamés.


Nació la raza de gato de Bengala y un trabajo de selección, ya que en los criaderos observaron que los machos hasta la cuarta generación eran estériles y que varias hembras no eran fértiles.

 

Lo más difícil fue mantener el look y expresión salvaje del pequeño leopardo de Asia con el carácter sociable y afectuoso del gato doméstico.

Jean Mill en 1985 después de muchos años de selección presento sus gatos de Bengala en exposiciones de felinos, siendo muy bien aceptados por el público.


Poco tiempo después la TICA ( The International Cat Association) reconoció oficialmente el Bengala autorizándolo a participar en concursos y campeonatos.


Fue en 1989 que una hembra Bengalí Brown Spottes Tabby llamada Millwood Lady Benji , del criadero de Mill fue importada a Europa (Francia).


Los primeros criaderos de Bengalí se centraron en mantener un manto marrón Tabby Spotted. Hoy en día existe variedad de color de manto y la forma de las manchas, atigradas (tabby spotted), o mármol (spotted marble). Aunque no todas las variedades de manto están autorizadas a participar en campeonatos.


Hoy por hoy el Bengalí es la única raza reconocida y autorizada para relizar cruces. Además solo los Bengalis pertenecientes a la cuarta generación (F4) o mas pueden ser presentados en concursos de felinos.